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PREBIÓTICOS

L​a importancia de los prebióticos en nuestro organismo. 

E​l revestimiento del intestino, como todas las superficies del cuerpo, está cubierto de criaturas microscópicas, en su mayoría bacterias. Estos ​​organismos crean un microecosistema llamado MICROBIOMA.

Y aunque no nos demos cuenta de que está allí juega un papel muy importante en tu salud e incluso puede afectar tu estado de ánimo y tu comportamiento.

Entre más sano esté tu microbioma más sano estarás 

LOS PREBIÓTICOS

Son fibras vegetales especializadas. Actúan como fertilizantes que estimulan el crecimiento de bacterias sanas del intestino. Se encuentran en muchas verduras y frutas, especialmente aquellas que contienen carbohidratos complejos, como la fibra y el almidón resistente. Son sustancias no digeribles de los alimentos

Consumir prebióticos no solo favorece la flora intestinal sino que mejora la absorción de ciertos minerales y la síntesis de vitaminas del grupo B.

​Un prebiótico se define por tres características:

  • Ha de ser una sustancia que no se degrade ni se absorba durante su tránsito por el tramo digestivo superior (estómago e intestino delgado).
  • Debe sufrir una fermentación bacteriana una vez alcanzado el colon.
  • Esta fermentación ha de ser selectiva, es decir, favorecer la actividad y la proliferación de determinadas bacterias intestinales que ejercen efectos beneficiosos para la salud del huésped (bifidobacterias y lactobacilos).

Se diferencian, pues, de los probióticos en que estos proporcionan bacterias exógenas vivas a la microflora, mientras que los prebióticos favorecen el crecimiento de estas bacterias a base de aportarles diferentes sustratos.

Su acción tiene lugar en el intestino grueso o colon, donde las bacterias de la microbiota intestinal fermentan los prebióticos alimentarios.

ALIMENTOS QUE CONTIENEN PREBIÓTICOS

Dentro de los prebióticos destacan los fructooligosacáridos (FOS) o fructanos, la maltodextrina, el almidón resistente, la lactulosa y los galactooligosacáridos (GOS) de la leche materna.

Estos componentes de la fibra ejercen un efecto beneficioso sobre la microbiota que habita el intestino.

Mayoritariamente los prebióticos se encuentran en alimentos de origen vegetal y en la leche materna.

Las fuentes principales : son el ajo, la cebolla, las alcachofas, los plátanos( bananas) y otras frutas, la miel, el trigo, la avena y otros cereales, la soja y demás legumbres, los espárragos, la achicoria, el puerro y granos integrales

La inulina es un prebiótico que se ha mostrado eficaz para tratar el estreñimiento en personas mayores, pues ayuda a restablecer las bifidobacterias que disminuyen con la edad.

La inulina es un integrante de la fibra alimentaria, en particular de la llamada fibra soluble. Al ser moderadamente soluble en agua, tiene además la propiedad de formar geles que retienen una gran cantidad de agua. Los subproductos de metabolización de la inulina parece que aumentan el peristaltismo intestinal y facilitan la absorción de algunos elementos minerales (calcio,​magnesio y fósforo), pero esta absorción mejorada disminuye con el tiempo.

La inulina no es degradada por la enzima humana amilasa o ptialina, presente en la saliva y secreción pancreática. Como resultado, la inulina atraviesa la mayor parte del tracto digestivo prácticamente sin cambios (sólo sufre un grado bajo de hidrólisis ácida en el estómago), y es sólo en el colon, en la primera porción del intestino grueso, donde las bacterias en él residentes comienzan a degradar la inulina en grandes proporciones y a metabolizarla produciendo en el proceso ácidos grasos de cadena corta (especialmente ácido butírico),​ dióxido de carbono, hidrógeno y metano.

Es por ello que los alimentos que contienen inulina en grandes cantidades pueden provocar flatulencia y molestias intestinales, en especial en aquellas personas que no están acostumbradas a ingerirlos. Es recomendable entonces que tales alimentos sean consumidos en pequeñas cantidades al principio, hasta que el organismo se adapte.

Es un fructano común en diente de león, achicoria, ajo, cebolla, alcachofa, espárrago y ágave (el alcohol del mezcal y el tequila proceden de ella).

Los beneficios naturales de los prebióticos:

Existen evidencias que relacionan los prebióticos con la modulación de funciones metabólicas asociadas con la grasa corporal, la inmunidad, la prevención de infecciones intestinales, la disminución del riesgo de cáncer de colon y la disminución del nivel de glucosa en sangre.

Estas acciones los vinculan con aplicaciones terapéuticas o preventivas de enfermedades y trastornos como los cardiovasculares, obesidad, alergia o diabetes. Ejercen una acción inmunomoduladora gracias a la predominancia de bacterias bifidógenas.

Hay que tener en cuenta que la microbiota intestinal se adquiere desde el nacimiento, y que cada individuo presenta una identidad bacteriana única y estable, es el resultado de sus hábitos de vida.

Los prebióticos protegen frente a las enfermedades, al mantener el sistema gastrointestinal sano, mejorando el estado general del organismo.

También favorecen la absorción de calcio, magnesio, hierro y cinc, así como la síntesis de algunas vitaminas.

Los prebióticos, solos o combinados entre sí, mejoran la absorción intestinal de calcio. Se ha observado un aumento de la densidad mineral ósea tras un año de administración de inulina. Probablemente el descenso del pH intestinal colabora en la mejor absorción de este mineral.

Reportan otros beneficios metabólicos, defensivos y tróficos. Esto incluye mejoras en la digestibilidad y absorción de nutrientes, regulación del metabolismo hepático de la glucosa y del tránsito intestinal, disminución del riesgo de infecciones y prevención de enfermedades inflamatorias o con una base inmune.

Los prebióticos permiten que las bacterias beneficiosas para el equilibrio de la microbiota intestinal encuentren y vivan en un ambiente favorable para su proliferación y funciones. De esta manera se evita la implantación de especies bacterianas peligrosas (Bacteroides y Clostridium).

La leche materna contiene galactooligosacáridos en una concentración superior a la de las proteínas e inferior a la de grasas e hidratos de carbono. El resultado es una mejora en el sistema inmunitario del bebé, con una disminución de las alergias y las infecciones intestinales y respiratorias.

 Existe una tolerancia individual frente a su consumo en función de la sensibilidad visceral y del tipo de microbiota personal.

Los medicamentos no solo eliminan los agentes patógenos del organismo. El consumo abusivo de antibióticos puede alterar el equilibrio de la microbiota intestinal. En esa situación los prebióticos no podrán ejercer sus funciones beneficiosas para la salud del organismo.

¿Y tú, estás incluyendo prebióticos en tu nutrición diaria? ​

Seguinos y danos un Me Gusta:

Médica cirujana egresada en la Universidad Nacional de Córdoba en el año 1983. Con ejercicio de mi profesión en el ámbito privado y estatal. Desde el año 1997 trabajo en mi consultorio con terapias integrativas (hidroterapia colónica, fitoterapia, aromaterapia y magnetismo). Capacitación en Colon Care Center – Sydney- Australia en el año 1996. Centro Ohani – Biomagnetismo- Santiago de Chile.

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