EL PROCEDIMIENTO

La sesión de hidroterapia se inicia con el paciente recostado en una cómoda camilla, especialmente diseñada para la terapia. La terapeuta introduce suavemente un pequeño espéculo en el recto. (Sólo se utilizan herramientas completamente estériles durante el procedimiento.)
La terapia comienza con un flujo suave de agua filtrada y ozonizada, inducida mediante una ligera presión. La materia fecal y las toxinas se liberan durante el procedimiento. La terapeuta monitorea permanentemente la presión del agua para asegurar una experiencia relajante y un tratamiento confortable.
Al ser una camilla de circuito cerrado se controla permanentemente la presión dentro del intestino, con lo cual da un margen más amplio de seguridad, además no existen malos olores, ya que el procedimiento es completamente higiénico.