BIOMAGNETISMO

Qué producen los imanes en nuestro organismo?

Nuestro cuerpo emite constantemente ondas electromagnéticas para tener un buen estado de salud. Si alguna infección, o patología interviene y cambia este equilibrio de ondas, provoca que las células acaben perdiendo energía. Por lo que necesitaremos algo externo que vuelva a equilibrar estos campos y ahí es donde nos ayudan los imanes, generando diferentes campos electromagnéticos que ayudan a regular de nuevo nuestro cuerpo. Esto consigue devolver la energía y capacidad de reacción a nuestras células.

Cuando tenemos 50 años, nuestras células tienen entre un 40 y un 50 por ciento de su energía en la membrana celular. Cargas celulares 70 mV/ Significa: célula sana. Cargas celulares 50 mV/ Significa: célula debilitada. Cargas celulares 30 mV/ Significa: célula muriendo.Si la célula llega a tener una carga menor a 30 mV, la célula morirá y no se podrá recuperar.

Los campos magnéticos producen los siguientes efectos:

Los efectos en nuestro organismo son: consecuencia de las experiencias observadas y contrastadas en laboratorio y clínica de los efectos biológicos y sobre las células con el uso de biomagnetismo

  1. A NIVEL BIOLÓGICO los efectos son:
    1. Acción magneto-eléctrica: cambios iónicos a nivel de las membranas celulares, incremento de la utilización de oxígeno y recuperación del potencial de la membrana celular.
    2. Acción magneto-mecánica: acción de polarización de elementos móviles celulares, influyendo en la actividad enzimática, la difusión a través de las membranas biológicas y de la velocidad de fluidos biológicos en los vasos y en los espacios intercelulares.
  2. LOS EFECTOS EN CÉLULAS, ÓRGANOS, Y SISTEMAS serían los siguientes:
    1. acción en las membranas biológicas
    2. acción de síntesis en el ADN
    3. acción metabólica (incremento de consumo de oxígeno, energía, síntesis proteica y síntesis de colágeno)
    4. acción enzimática
    5. acción vascular (un aumento de flujo enzimático periférico)
    6. acción del efecto piezoeléctrico (sobre todo en el hueso, facilitando la ontogénesis)

El sistema biológico del organismo funciona emitiendo ondas electromagnéticas para obtener un funcionamiento coordinado y adecuado del estado de salud. A consecuencia de un trauma, una infección o bien otras patologías que intervengan modificando este equilibrio, desequilibraran las células adyacentes generando la somatización, bien por exceso o bien por carencia de energía.

  1. Si por exceso de energía, favoreciendo la manifestación del dolor: Reuma, artritis, dolores en general, fibromialgia, etc. Las células afectadas, guardarán memoria de dolor sufrido y aunque desaparezca la causa, se pueden seguir manteniendo los síntomas.
  2. Si con carencias de energía, favoreciendo el entumecimiento: cansancio, astenia, decaimiento, dejadez, etc. Los campos electromagnéticos intervienen en estas circunstancias favoreciendo y borrando en las células memorias traumáticas, con lo que se consiguen restituir al sistema biológico alterado, devolviendo a las células el equilibrio perdido.

Pero puesto que todos los tratamientos naturales requieren de un periodo de adaptación y entrenamiento adaptativo del organismo, se hace muy importante el tener paciencia, para que la naturaleza funcione sin ser forzada

Este tratamiento se puede denominar BIOMAGNETISMO MEDICO o MEDICINAL. Que no es otra cosa que la NIVELACIÓN ENERGÉTICA POR MEDIO DE CAMPOS MAGNÉTICOS.

El Biomagnetismo es el estudio del efecto de campos magnéticos en sistemas biológicos, es decir sobre organismos vivos, y por tanto sobre nuestra salud.

La Magnetoterapia forma parte del Biomagnetismo y está orientada a la prevención y curación de las enfermedades de los seres vivos, ya sea que éstas sean originadas por la alteración del equilibrio de la energía interna del organismo o por otras causas

La energía biomagnética es nuestra fuerza de vida, tanto como lo es el aire, el agua y la luz del sol. La energía magnética recibe distintos nombres: energía de vida, “chi”, “prana”. No obstante ello, siempre estamos refiriéndonos a la fuerza básica de la vida, que impulsa la existencia de las galaxias y es el motor de toda la Naturaleza.

La Magnetoterapia forma parte del Biomagnetismo y está orientada a la prevención y curación de las enfermedades de los seres vivos, ya sea que éstas sean originadas por la alteración del equilibrio de la energía interna del organismo o por otras causas.

Se trata de un tratamiento de trastorno mediante la aplicación de campos magnéticos. Es especialmente útil en tratamientos contra el dolor muscular y para la remisión de procesos inflamatorios.

La terapia con biomagnetismo permite ubicar estos puntos donde hay daño celular, y al vez corregir el ambiente local (pH) en esa misma sesión.

De esta manera, se indica para toda clase de dolencias, principalmente
aquellas dolorosas: osteo-articulares (fibromialgia, artritis, artrosis,
reumatismo), digestivas, cefaleas, dolores ginecologicos y todo orden de
enfermedades, en muchas de las cuales solo se pueden lograr resultados paliativos, pero que disminuyen importantemente el sufrimiento de la persona que las sufre (esclerosis múltiple, lupus eritematoso, psoriasis, hepatitis, herpes, cáncer, SIDA, diabetes, etc)

Se trabaja además con equipos de Magnetoterapia que emanan frecuencias altas y bajas para fines terapéuticos. Este dispositivo médico es de Clase IIA y está registrado en el Ministerio Italiano de la Salud, con todos sus respectivos certificados y homologaciones en la comunidad europea.

Son dispositivos médicos portátiles, de electromagnetoterapia, que emiten campos electromagnéticos pulsados (cemp) a baja / alta frecuencia y a baja intensidad, lo que lo hace prácticamente único. Son equipos de alta tecnología con prestaciones seguras para obtener beneficios en tratamientos de uso profesional. Utilizados desde hace varios años en hospitales, centros de fisioterapia, clínicas de rehabilitación, asociaciones y clubs deportivos, consultorios médicos especializados, etc. Cuentan con estudios de eficacia clínicamente contrastada en un estudio realizado durante 5 años con casi 7000 pacientes en el Hospital público de Manerbio – Italia.